Historia de Rotana
Situada en un encantador valle de la costa este de Mallorca, con 200 hectáreas de un oasis de verdes jardines y paradisíacos campos, constituye la finca llamada “Rotana”, una de las propiedades privadas más grandes de la isla. Sus propietarios, el Dr. Juan Ramón Theler y su esposa, la Princesa Loretta zu Sayn-Wittgenstein-Hohenstein adquirieron la finca hace 40 años y desde entonces han conservado cuidadosamente ese pequeño paraíso.
En 1995 los dueños decidieron convertir las casas señoriales del siglo XVII en un pequeño y encantador hotel de lujo, “La Reserva Rotana”. Con extremo cuidado se conservó la elegancia del estilo antiguo del edificio y cada habitación se amuebló con antigüedades y obras de arte, preservando de ese modo el ambiente de la antigua Mallorca. No obstante, se agregaron todos los elementos del confort moderno como suelo radiante, aire acondicionado, TV vía satélite y minibares. Hoy, el Private Golf & Wine Resort, con sus 32 habitaciones e incluyendo las villas de lujo privadas adyacentes, se encuentra entre los diez mejores hoteles rurales de España.
Rotana continúa siendo una finca agrícola en funcionamiento, recogiéndose anualmente diferentes tipos de cosechas, frutas y verduras y, sobre todo, la uva para la producción de nuestro vino. Dichos productos frescos son utilizados en el restaurante gourmet del hotel, donde se deleitan los más exigentes paladares. En la granja pastorean unas trescientas ovejas y, entre otros, también hay cerdos, faisanes, pavos reales, caballos, burros, gallinas y conejos.
La cálida atmósfera en La Reserva Rotana hace que únicamente algunos huéspedes salgan de la finca durante su estancia. La mayoría emplea su tiempo descansando en la piscina, leyendo en uno de los fabulosos salones o relajándose con un masaje en su habitación. Otros encuentran tiempo para jugar unos sets de tenis o pasear por la finca a pié o en bicicleta. Pero la exclusividad de Rotana radica en su campo de golf privado, utilizado únicamente por nuestros clientes y que no tiene ni green-fees ni tee-times. “Rotana Greens” es ciertamente un paraíso para el golf, donde tanto jugadores experimentados como principiantes pueden disfrutar de un ambiente sin estrés y jugar a su propio ritmo.



